Se acabaron las vacaciones, punto y seguido.

Agosto 10, 2008 at 6:43 pm (Sin Categoría)

Quizás verlo escrito me ayude a terminar de creerlo. Quizás me ayude a aceptar que estas estupendas vacaciones han terminado y que vendrá una nueva etapa escolar junto a una nueva configuración de los días hábiles.

El asunto es que me cuesta creer que ya se terminan. Naive o no, fueron increíbles. Si estuvieran sobre mí, diciedno que apague la pc de una vez, podría extenderme mucho sobre este tema. Y lo haré.

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Ahora sí pruebo Twitter

Agosto 9, 2008 at 7:21 am (Sin Categoría)

¡Qué tonto! Había editado, pero no creé ninguna entrada

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Hola… otra vez

Julio 30, 2008 at 11:19 am (Sin Categoría)

Venga, ya me canso de esta reiteración. Vuelvo y lo dejo, y viceversa.

Quisiera seguir escribiendo en este blog diariamente, y jamás encuentro tiempo. Sé que lo tengo (tiempo, en demasía), pero a la hora de escribir algo en mi blog el tiempo se escurre de entre mis dedos y olvido lo que iba a escribir.

Aún les tengo un par de temas pendientes que ya les contaré, esperen un ratico. Además, ya me ocurre muchas veces, en mis pensamientos del día hay dos o tres que aparecen con la forma de una entrada al blog. Redactados y pensados como para postear directamente al blog y compartirlos, pero siempre se me olvida hacerlo y acabo olvidando todas las ideas que tejí en mi cabeza.

Algo muy parecido me ocurría antes, cuando frecuentaba mucho más el foro de Meri. Inconscientemente redactaba cómo iba iniciar un hilo en el foro, qué aspectos no debía olvidar para hacerlos entretenidos, y hasta elucubraba posibles respuestas al texto. Todo esto a partir de pensamientos que simplemente se me ocurrían mientras hacía las cosas más cotidianas. Pensaba como en el foro, planteaba la situación y me respondía. Así pasaba el rato y me divertía, para finalmente olvidar voluntariamente todo lo que creé y jamás llegar a postearlo.

Como un cuento de Cortázar: Lucas, sus métodos de trabajo.

Como a veces no puede dormir, en vez de contar corderitos contesta mentalmente la correspondencia atrasada, porque su mala conciencia tiene tanto insomnio como él. Las cartas de cortesía, las apasionadas, las intelectuales, una a una las va contestando a ojos cerrados y con grandes hallazgos de estilo y vistosos desarrollos que lo complacen por su espontaneidad y eficacia, lo que naturalmente multiplica el insomnio. Cuando se duerme, todo ha sido puesto al día.

Por la mañana, claro, está deshecho, y para peor tiene que sentarse a escribir todas las cartas pensadas por la noche, las cuales cartas le salen mucho peor, frías o torpes o idiotas, lo que hace que esa noche tampoco podrá dormir debido al exceso de fatiga, aparte de que entretanto le han llegado nuevas cartas de cortesía, apasionadas o intelectuales y que Lucas en vez de contar corderitos se pone a contestarlas con tal perfección y elegancia que Madame de Sévigné lo hubiera aborrecido.

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Una canción que me encanta

Julio 27, 2008 at 9:47 pm (Sin Categoría)

En Voyager Golden Record, una página que contiene los sonidos que fueron enviadas al espacio con la sonda Voyager, encontré música bastante interesante. Sería excepcional que, quizás de casualidad, otros seres consigan descifrar los mensajes que fueron enviados. Finalmente, si no lo encontrasen sino humanos dentro de muchos años, seguiría siendo algo estupendo.

Como lo dice la Wikipedia, ese disco es como una cápsula del tiempo lanzada al espacio. Si bien no esperaría que lo encuentren seres extraterrestres, es una imagen preciosa. En palabras de Carl Sagan, esta botella lanzada al océano dice algo muy esperanzador de la vida en nuestro planeta.

Verdad, en esa página me topé también con una parte de La flauta mágica. Recordé que Estrada me la había mencionado un par de días atrás y tenía que volver a escucharla. Pues bien, la volví a escuchar una y otra y otra vez. No me canso. Amo esa voz.

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Finalmente tengo internet

Julio 21, 2008 at 10:12 pm (Sin Categoría)

Puff, otros 5 días sin internet.

Se me ha hecho tan terriblemente usual perder la conexión repentinamente y por muchos días, que me extraña. Hace algún tiempo me habría desesperado y hecho de todo para solucionarlo, pero ya no me importa tanto.

Poco a poco he dejado también de lado mis hábitos internetescos (¿o serán “adicciones“?): el foro, messenger, deviantart, descargas, hi5/facebook, mi correo, el blog y demás parafernalia de infóvoros. No digo que sea algo bueno (tampoco malo), simplemente me ha sucedido y, como sucede cuando dejas de repente la tele o la pc, me ha dado tiempo para otras cosas.

Leo, dibujo, veo dvds de series… duermo más… Esas cosas. Pero el internet me fue quitado de repente y sin que yo quiera, tendré que echarle la culpa a Telefonica. No es la primera vez.

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Querido lector

Julio 12, 2008 at 6:56 pm (Sin Categoría)

Querido y muy estimado lector de mi diario:

Lamento la escasez de ideas que acomete a mi diario virtual. Quisiera pedir no pocas disculpas por no saber encontrar el tiempo, ni las ganas, ni el valor de publicar con más frecuencia los textos cortos (o largos, según el ánimo) con que usted satisface sus ansias de leer, y con los que yo lleno este blog personal.

Además, me es absolutamente necesario referirme a usted con total sinceridad y pesar; puesto que hasta hace poco me rondaba en la mente la pusilánime idea de escaquearme de todo compromiso para con usted. Sopesé, inclusive, la posibilidad de eliminar el blog desde sus raíces mismas. Ocultar toda entrada y pensamiento acá planteado, con el fin de obtener una vaga seguridad de privacidad.

A fin de cuentas, ¿no es acaso la esencia propia del diario, guardar su carácter personal y privado? ¿cuál es la necesidad imperiosa que me obliga a mostrárselo públicamente a usted y a los demás lectores?

Lo admito: un hilo de pudor ató mis dedos detrás de mi cabeza y yo no lo noté. Usted, estimado lector, tiene ante sus ojos la mente desnuda y sin censura de un ser inseguro y temeroso de volar. Usted, lector, tiene una posición relativamente cercana a ese ser; tan cercana que, prosiguiendo con la imagen de un ser volador, puede sacar una pluma o mil antes que ése ser pueda reaccionar.

Puede ser un miedo fundamentado o infundido, mas es mi decisión continuar escribiendo mis ideas y ser fiel al aviso legal que duerme a los pies de mi bienintencionado diario:

Los mensajes en este blog no pretenden ser moralizantes, humorísticos, filosóficos ni artísticos; y en muchos casos no tendrán ninguna finalidad en absoluto. Sin embargo, en este blog serán vertidas opiniones de las más diversas índoles y el autor no se responsabiliza por los daños psicológicos ni los trastornos de personalidad que este blog podría causar en los lectores (o autor). Ley Nº 23.524, inciso B, ubicación 14.

Muchas gracias por su labor infranqueable de descifrar mi mensaje tras las formas ininteligibles que plasmo en este diario público y virtual. Muchas gracias y un saludo inmenso.

El autor.

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Un niño que tropieza

Julio 12, 2008 at 2:37 pm (Sin Categoría)

Acabo de escuchar un grito de señora, seguido por un par de golpes secos y otros más de cosas que rebotan junto al llanto entrecortado de un niño.

Las cosas podrían haber caído por la escalera un par de peldaños. El niño quizás también. Pero sé que golpes como el que oí no hacen mayor daño. Está tan bien como lo puede estar un niño que tropieza.

Sin embargo, de pequeño (y quizás también de grande), uno nunca espera golpes como esos. De repente estás parado y el mundo da una vuelta sobre ti para caerte en la cabeza, en el culo, en el codo (cosas del cuerpo que comienzan con ; costillas, cejas, clavícula, ce-re-bro…). Caminas como cualquiera, cuando comienzas a caer. Con el corazón cual corbata consigues cogerte de un costado. Te confías, resbalas y caes al suelo. Historia-ejemplo. Tropiezo inevitable.

Jugando o distrayéndose, ensimismado en su felicidad, es casi imposible pensar en esas cosas. Pero de un segundo a otro viene el golpe seco y el dolor punzante. Recordé cómo se siente una caída “fuerte”, mezclada con desconcierto. Me dieron ganas de levantarme y ayudar, correr con algo en la mano para darle y sanar. Pero, yo, no sabría hacer nada para aliviarlo.

Así que dejé de teclear y escuché. La señora del grito ahora tenía una voz suave y casi hasta condescendiente. Repetía un “Ya, ya”, como caricia. Yo me preguntaba cómo eso podría ayudar en algo. El dolor es real. El niño se ha hecho daño y ella le dice que “ya pasó”, que “está bien”. Sin embargo, después de un rato, el llanto se volvió sollozo y luego se tranquilizó. Seguro le dolería, pero todo estaba bien.

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Reverse graffiti

Junio 30, 2008 at 4:33 pm (Sin Categoría)

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20 partes inútiles de nuestro cuerpo

Junio 30, 2008 at 4:30 pm (Sin Categoría)

Son 20 partes del cuerpo humano que no necesitamos, y que están vaya uno a saber por que. Algunas son realmente molestas, otras pasan desapercibidas, pero todas ellas coinciden en algo: sobran en nuestro organismo.

1. Muelas de juicio
Ya no son necesarias para el tipo de alimentos que ingerimos. a no ser que te guste andar mascando ramas por ahi. Solo el 5% de la población cuenta con un juego sano de estos terceros molares.

2. Músculos extrínsecos del pabellón auricular
Son los músculos que le permiten a algunas personas mover sus orejas, No tienen ninguna otra utilidad que la de parecer raro cuando lo haces. Yo no los debo tener, porque me resulta imposible mover las orejas!!!

3. Organo Vomeronasal (o de Jacobson)
Un diminuto hoyo a cada lado del tabique nasal que se considera ligado a los quimiorreceptores no funcionales. Podrían ser todo lo que queda de nuestra otrora gran habilidad para detectar feromonas.

4. Costillas del cuello
Un conjunto de costillas cervicales, posiblemente restos de la edad de los reptiles, aún aparece en menos del 1% de la población. A menudo provocan problemas nerviosos y arteriales.5. Tercer párpado
Un ancestro comun a las aves y los mamíferos podía haber contado con una membrana para proteger el ojo y barrer los residuos hacia el exterior. De el los humanos conservan solo un pequeño pliegue en la esquina interior del ojo (justo ahí donde se te meten las basuritas).

6. Punto de Darwin (o tubérculo)
Un pequeño punto de piel plegada hacia la parte superior de cada oreja aparece ocasionalmente en los humanos modernos. Podría tratarse de un remanente de una formación más grande que ayudaba a centrarse en los sonidos distantes.

7. Músculo subclavio
Este pequeño músculo situado bajo el hombro, que va desde la primera costilla hasta la clavícula, podría ser útil si los humanos aún caminasen a cuatro patas. Algunas personas tienen uno, otras no tienen ninguno, y unos pocos tienen dos.

8. Músculo palmar
Este músculo largo y estrecho recorre el codo hasta la muñeca y está ausente en el 11% de los humanos modernos. Una vez pudo ser importante para colgarse y escalar. Los cirujanos lo aprovechan para emplearlo en cirugía reconstructiva.

9. Pezones masculinos
Los conductos lactíferos se forman antes de que la testosterona provoque la diferenciación de sexos en el feto. Los hombres tienen tejido mamario que puede ser estimulado para producir leche.

10. Músculo erector del pelo
Ciertos haces de fibras musculares lisas permiten a los animales erizar su pelaje para mejorar su capacidad de aislamiento o para intimidar a otros animales. Los humanos conservan esta habilidad (la famosa piel de gallina) aunque obviamente han perdido la mayor parte de su pelaje.

11. Apéndice
Este estrecho tubo muscular unido al intestino grueso, servia como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta de los humanos consistía más en proteínas vegetales que en animales. También produce algunos glóbulos blancos.

12. Vello corporal
Las cejas, evitan que el sudor caiga a los ojos, y el vello facial masculino podría jugar algún papel en la selección sexual, pero aparentemente, la mayor parte del pelo restante en el cuerpo humano no tiene ninguna función.

13. Músculo plantar
A menudo confundido con un nervio por los estudiantes novatos de medicina, este músculo fue util para otros primates, que lo usaban para agarrar objetos con los pies. Ya ha desaparecido en el 9% de la población humana.

14. Decimotercera costilla
Nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y gorilas, cuentan con un juego extra de costillas. La mayoría de nosotros tenemos 12, pero el 8% de los adultos cuentan con un par de más.

15. Útero masculino
Los restos de un órgano sexual femenino no desarrollado cuelgan del órgano de la próstata masculina.

16. Dedos del pie (menos el dedo gordo)
El humano utiliza el dedo gordo para equilibrarse. El resto solo sirve para sufrir cuando se los choca contra las patas de alguna silla o alguna esquina.

17. Vaso deferente femenino
Lo que podría haberse convertido en conductos seminales en los machos, se convierten en paraovarios en las hembras, un grupo de tubos que acaban en vía muerta próximos a los ovarios.

18. Músculo piramidal
Más del 20% de nosotros carecemos de este diminuto músculo triangular similar a un marsupio que se une al hueso púbico. Podría tratarse de una reliquia de la bolsa de los marsupiales.

19. Coxis (o coccis)
Estas vértebras fusionadas son todo lo que queda del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Sólo sirve para hacernos gritar de dolor cuando nos caemos del techo

20. Senos paranasales
Los senos nasales de nuestros primeros ancestros podrían haber estado ligados a los receptores de olor, que les aportaban un elevado sentido del olfato que les ayudaba a sobrevivir. Nadie sabe por qué retenemos estas cavidades asociadas a la mucosidad, salvo quizás para aligerar el peso de la cabeza y calentar y humedecer el aire que respiramos.

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¿Qué más pondré?

Junio 28, 2008 at 5:38 pm (Sin Categoría)

Antes me hubiera encantado tener un diario (mi prima lo tenía), pero no creía poder mantenerlo por mucho tiempo. Tampoco pensaba que podría conseguir el tiempo o las ganas de mantenerlo. Escribir algo, dejarlo, volverlo a leer y era como si fuese otra persona.

He llegado a idealizar bastante lo que sería este blog, y la imagen más recurrente era una pequeña libreta medio sucia en la que escribiría con lápiz y luego escondería (para que otros y yo lo podamos leer; acá está el primer quiebre). De esta forma creo que he cambiado la dinámica de lo que era mi blog el año pasado (una bolsa donde recolectaba desordenadamente las cosas con las que me topaba en internet).

No sé si podré quitar de mi cabeza la también recurrente imagen de protagonista de una comedia romántica estadounidense (y no exactamente el jugador de fútbol americano) que muchas veces logro sacudirme (creo firmemente que pensar según estereotipos fijados te limita mucho y no tiene mayor sentido). Pero queda muy gracioso porque justamente tiene algo de sentido así.

En la libretita de debajo de mi almohada corto y pego diligentemente fotos y artículos que acomodo en forma de un mini-collage y pinto dibujillos alrededor con plumones de colores. No tienen un objetivo fijado, pero comenzaré a recolectar en la libreta envolturas de galletas y cartitas y cupones y misceláneas que me llaman también la atención.

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