Es la 1:41 a.m.

Junio 13, 2008 at 1:41 am (Sin Categoría)

Cuando tengo tareas, casi siempre dejo todo para el final. Me cuesta bastante comenzar a hacerlo. Flojera, desidia… no sé, simplemente sucede que siempre surge algo mejor que hacer… hasta el día anterior.

El bendito día anterior te lanza un balde de agua helada y así, tiritando de frío, te obliga a acabar los trabajos (o a dejarlos sin hacer). Lo mejor (en vista de la situación en la que me puse) es hacer el trabajo, aunque me cueste horas de sueño.

El hecho de que Teph me haya estado diciendo por teléfono que acabe las tareas es el impulso que justamente necesito antes de comenzar (qué rápido me convences ^___^). Es una lástima que tenga que apretar los trabajos hasta el día anterior. Terrible, hoy llegué a un momento en el que trabajaba medio dormido y simplemente por inercia.

Es cierto, solo en esta semana me debo poco más de 8 horas de sueño… además de dos almuerzos. Ya estamos viernes, quisiera ver qué sucede hoy (en especial espero que ya sea la tarde). Recibo el sueño a la 1:50 con Adagio, de Tomaso Giovanni Albinoni sonando en mis auriculares.

¡Hasta luego!

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