¿Qué más pondré?
Antes me hubiera encantado tener un diario (mi prima lo tenía), pero no creía poder mantenerlo por mucho tiempo. Tampoco pensaba que podría conseguir el tiempo o las ganas de mantenerlo. Escribir algo, dejarlo, volverlo a leer y era como si fuese otra persona.
He llegado a idealizar bastante lo que sería este blog, y la imagen más recurrente era una pequeña libreta medio sucia en la que escribiría con lápiz y luego escondería (para que otros y yo lo podamos leer; acá está el primer quiebre). De esta forma creo que he cambiado la dinámica de lo que era mi blog el año pasado (una bolsa donde recolectaba desordenadamente las cosas con las que me topaba en internet).
No sé si podré quitar de mi cabeza la también recurrente imagen de protagonista de una comedia romántica estadounidense (y no exactamente el jugador de fútbol americano) que muchas veces logro sacudirme (creo firmemente que pensar según estereotipos fijados te limita mucho y no tiene mayor sentido). Pero queda muy gracioso porque justamente tiene algo de sentido así.
En la libretita de debajo de mi almohada corto y pego diligentemente fotos y artículos que acomodo en forma de un mini-collage y pinto dibujillos alrededor con plumones de colores. No tienen un objetivo fijado, pero comenzaré a recolectar en la libreta envolturas de galletas y cartitas y cupones y misceláneas que me llaman también la atención.
Nota al margen
Hola, diario, te saludo de nuevo
Desde hace poco más de una semana no he escrito nada. Desde hace poco más de un mes no he escrito con tanta asiduidad. Estoy cansado, creo, y algo ocupado.
Me ocupan cosas que ya te contaré, pero aún debo encontrar el tiempo y las palabras correctas para contártelo todo. Además, puede que esté volviendo a ser más reservado contigo; finalmente, diario, cualquier persona te lee. Por eso, tengo que recordar aquella decisión que tomé en algún momento lúcido: No hay nada que ocultar. Y una más general en el último párrafo de Querido diario.
Por otra parte… he estado cansado casi toda la semana. Ha sido cuestión de llegar ya de noche y dormir, o llegar y hacer algo hasta que el sueño me duerma. Luego me despierto tempranísimo (sin importar la hora a la que haya dormido). Casi no he entrado al msn, ni al foro, ni hecho absolutamente nada en la pc.